La sucesión en Oaxaca de Juárez sigue su curso aunque nadie quiera admitirlo. Los partidos afinan estrategias, miden fuerzas y, mientras en público hablan de unidad, en privado libran una intensa batalla por quedarse con la candidatura.
En Morena, la disputa interna apenas comienza.
En el Partido Verde también se cocina una pelea propia: el grupo de Alejandro Avilés busca ganar espacio, mientras los sectores orgánicos intentan conservar el control. La gran pregunta es si José Antonio "Pepe" Estefan y Raúl Bolaños mantendrán la ruta de entendimiento con el gobierno estatal o abrirán la puerta a una candidatura impulsada por Avilés, con el costo político que ello implicaría.
En el PRI, el nombre de Jorge Villacaña vuelve a sonar con fuerza. Sin embargo, la posibilidad de que termine refugiándose en el Verde cercano al grupo Murat tampoco está descartada. En política, los colores cambian cuando las puertas se cierran.
Nueva Alianza parece tener el panorama más definido con Rafa Vichido, quien apuesta por una agenda distinta, alejada de las confrontaciones que hoy consumen a otros partidos. Mientras unos invierten tiempo en las disputas internas, otros buscan posicionarse como una alternativa.
Movimiento Ciudadano mantiene vivas las aspiraciones de Ale Morlán y Mario Carballido. Ambos siguen construyendo estructura y presencia, conscientes de que una elección fragmentada puede abrir oportunidades inesperadas.
En el PAN tampoco hay calma. La verdadera batalla no es contra sus adversarios, sino dentro de casa. La incógnita es si la dirigencia aceptará los acuerdos políticos atribuidos a Ulises Ruiz o si el panismo local defenderá sus propias decisiones. En ese tablero destacan Rodolfo "Rojo" Brena y Sol Quintana, dos perfiles que aparecen ligados al exgobernador.
Falta tiempo para las definiciones oficiales, pero los mensajes ya comenzaron.
 

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