Sánchez Altamirano, quien llegó a la presidencia municipal como candidato de la alianza integrada por Morena, PVEM y Nueva Alianza Oaxaca, se convierte en uno de los principales nombres políticos de la región involucrados en los operativos de seguridad desplegados recientemente en Juchitán.
Hasta el momento, las autoridades no han informado públicamente los delitos que se le imputan ni han precisado si su detención está relacionada directamente con alguna investigación por los hechos de violencia registrados en la región.
Los operativos realizados por autoridades estatales y federales en Juchitán se han enfocado en el combate a delitos como extorsión, homicidio doloso y narcomenudeo. La propia FGEO ha reportado recientemente detenciones y procesos relacionados con estos delitos en el municipio.
En abril pasado, Sánchez Altamirano rechazó públicamente señalamientos que lo vinculaban con grupos delictivos de la región y calificó esas versiones como falsas.
La detención ocurre en un contexto de presión de los gobiernos estatal y federal para reforzar la seguridad en Juchitán y el Istmo de Tehuantepec, donde las autoridades han reconocido que la extorsión continúa siendo uno de los principales retos.

