La calle Derechos Humanos, ubicada a un costado del nuevo estadio de béisbol, dejó de permitir la circulación vehicular y será convertida en un paso mayormente peatonal, pese a que anteriormente se había asegurado que la vialidad continuaría abierta, denuncian vecinos de la zona. 

El cambio elimina una ruta que ayudaba a desahogar parte de la carga vehicular en la zona, en una ciudad que enfrenta congestionamientos constantes y falta de alternativas viales.

La decisión ha generado cuestionamientos contra el gobernador Salomón Jara, al considerar que el cierre beneficia directamente al nuevo estadio vinculado con la familia Harp, mientras la ciudadanía pierde una vialidad pública.

Vecinos y Vecinas de la zona indican que el proyecto en un principio fue propuesto como semi peatonal, sin embargo, actualmente se visualiza solo una calle de paso vehicular, para el acceso a las oficinas de la DDHPO y Plaza Bonn. 

De incumplir con lo presentado en un principio de la obra, ésta sería otra calle que desaparece en favor de intereses privados y políticos, aun cuando se prometió que permanecería al servicio de las y los oaxaqueños.
 

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